CUALQUIERA PUEDE EQUIVOCARSE
Efesios 4:26-27 “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo”
No podemos pensar que las cosas van a ser siempre perfectas, pues siempre van a haber momentos ya sean de: rabia, enojo, tristeza o ese tipo de cosas, así como también pueden haber momentos de felicidad. Estos y muchos más hacen parte de las emociones humanas.
Tampoco podemos pretender no sentirlas jamás, o pensar que por ello vamos a estar mal, puesto que en algún momento algo nos va a hacer enojar; pero lo que si podemos intentar es evitar este tipo de comportamientos, ¿Y cómo es esto?, bueno lo primero es reconocer que no somos perfectos, y aceptar que las cosas siempre pueden mejorar, les aseguro que si nos tomamos el trabajo de hacer esto de corazón, cada vez van a ser menos este tipo de reacciones.
Todo en la vida es cuestión de actitud, ¿Le suena familiar verdad?, pero ¿será que si lo aplicamos?, es decir, ¿si lo creemos? Si lo que queremos es tener una actitud de cambio, tenemos que empezar a planteárnoslo dentro de nosotros mismos, y por ende de esta misma manera, prontamente lo vamos a ver reflejado en nuestro exterior; pero si por el contrario nuestra actitud siempre es sentirnos derrotados y fracasados eso es lo que vamos a reflejar y definitivamente así no cambiara nada en nuestras vidas.
Si queremos conocer el tamaño externo de una persona necesitaríamos un metro, pero si lo que queremos es conocer a la persona, debemos observar como actúa en tiempos de crisis. Y es en esos tiempos de crisis, donde vamos a descubrir quienes somos, pero les tengo una noticia, podemos cambiar si no resultamos lo que esperábamos o creíamos o si mejor aún reaccionamos bien y así lo observamos podemos mejorar aún más. ¿Qué dice?
Como dice la cita de hoy podemos enojarnos pero lo que no debemos hacer es pecar, es decir desobedecer a Dios, hacer cosas que no están bien solo porque estábamos enojados y no pensar siquiera en cambiarlas. Mucho menos dejar que el sol se ponga, es decir dejar que trascienda ese enojo y dejar que nuestro corazón se ensucie por este, hasta puede amargarnos la vida, dándole lugar así al enemigo para que cada vez más estemos sumergidos en depresiones o situaciones similares, que son causadas por estas reacciones o que comúnmente llamamos “momentos de rabia”.
Tema: CUALQUIERA PUEDE EQUIVOCARSE
No se encontraron comentarios.